Optimizar, alinear y hacer más ágiles los procesos que ya existen
La mayoría de los procesos de una empresa no se diseñaron: se fueron acumulando. Funcionan, pero arrastran pasos que ya no tienen sentido y sistemas que no se hablan entre sí.
Optimizar
Quitar de en medio lo que ya no aporta: el paso que se hace porque siempre se ha hecho, la comprobación duplicada, el documento que se rehace entero por un solo dato. Menos recorrido para el mismo resultado.
Alinear
Que los sistemas y las áreas trabajen sobre el mismo dato. Cuando cada departamento guarda su propia versión, la información deja de servir para decidir y empieza a servir para discutir.
Hacerlos dinámicos
Procesos que se adaptan al trabajo real y no al revés: que respondan cuando algo cambia, avisen cuando algo se sale de lo previsto y no dependan de que alguien se acuerde.
Todo esto, aplicado a un proceso concreto
Un pedido de recambios de principio a fin: los tres puntos de arriba, funcionando y con cronómetro.