Automatizo procesos reales de taller: presupuestos, recambios, garantías y el trasiego de datos entre el CRM y el ERP. No te lo cuento en una reunión. Te lo enseño funcionando.
Seis fases de un pedido real de recambios, de principio a fin. Cada vez que bajas, el pedido avanza. Datos de ejemplo.
El taller pide desde el portal. Cada referencia se comprueba contra el bastidor antes de enviar, así no llega al almacén una pieza que no monta.
El pedido llega al móvil del almacén con sus líneas y su ubicación. Nadie tiene que reenviar nada ni pasarlo al sistema.
Cada pieza se escanea con la cámara. Si alguien coge el sensor derecho en lugar del izquierdo, el móvil lo para en el momento.
Se registra el bulto con su peso y sus medidas, que es lo que necesita la agencia de transporte. Una sola vez.
Sale la etiqueta de transporte y el taller recibe su número de seguimiento sin que nadie lo copie a mano.
Se cierran el albarán y la factura. La línea que no había stock queda pendiente sola y el cliente recibe el aviso.
Ninguno de los tres aparece en la cuenta de resultados con su nombre. Los tres se pagan igual, todos los meses.
Preparar un presupuesto, tramitar una garantía, cerrar un albarán a mano. Trabajo administrativo que se come el día de gente que debería estar haciendo otra cosa, y que nadie mide porque siempre ha sido así.
Del correo al ERP, del ERP a la transportista, de ahí a la factura. Cada salto es una oportunidad de escribirlo mal, y un dígito cambiado no se detecta hasta que llega la reclamación.
El presupuesto que no se hace delante del cliente porque hay que volver a la oficina. La garantía que no se presenta porque tramitarla cuesta más que la pieza. No se pierden: nunca llegan a contarse.
Mueve los controles con los datos de tu postventa. El cálculo es tuyo: yo solo hago la multiplicación que nadie hace.
Estimación orientativa: 46 semanas laborables al año. No incluye errores evitados ni ventas recuperadas, que suelen ser lo que más pesa.
Procesos reales de postventa reconstruidos de principio a fin con datos inventados. Se abren en el navegador, tienen botón de reproducir y no hay que registrarse en nada.
Siete fases seguidas: el cliente pide desde el portal validando contra su bastidor, salta el aviso al móvil, se prepara escaneando con la cámara, se embala, se etiqueta y se cierra. Con los dos momentos que de verdad pasan en un almacén: el escaneo que no cuadra y la línea que sale incompleta.
Reproducir la demo →El comercial dicta el pedido al móvil delante del cliente. Sale la proforma con opciones y descuento, y pasa sola al ERP.
El dato entra una vez en el CRM y viaja solo hasta la proforma, el pedido y la factura. Nueve campos sincronizados, sin transcribir nada.
WhatsApp, correo, teléfono, web y mostrador en una sola bandeja. Cada petición atada a su matrícula, con la garantía y la orden de reparación al lado.
Me llamo José Córdoba Montero. Los procesos de los que hablo aquí los ejecuto yo todas las semanas.
Cinco años en entornos industriales y de automoción. Hoy llevo operaciones y postventa en un importador de autobuses: recambios, garantías, pedidos, red de talleres, proveedores y la interlocución diaria con fábrica.
De la carrera uso a diario el control de gestión, el análisis de operaciones y la organización. Lo técnico vino después: cuando llevas meses peleándote con el mismo proceso manual, acabas averiguando cómo quitarlo de en medio.
No vengo a cambiarte el ERP ni a venderte un programa nuevo. Quito el trabajo manual que hay entre los sistemas que ya usas: el pedido que se teclea dos veces, el albarán que se rellena de memoria, la garantía que vuelve rechazada por un campo mal puesto.
Todo lo que enseño aquí nació de un problema que tenía delante en mi propio trabajo, no de una idea de negocio. Si te dedicas a esto, vas a reconocer la demo línea por línea.
Tres paradas. En cualquiera de ellas puedes bajarte sin coste añadido.
Sin presentación. Solo quiero entender tu proceso. Si al colgar creo que no puedo ayudarte, te lo digo ahí mismo.
Alcance cerrado y precio fijo. Que sea de pago es lo que hace que los dos nos lo tomemos en serio.
Cuánto tiempo se ha quitado y cuántos errores han dejado de pasar. Si no funciona, has perdido media hora.
Publico un problema real de taller con números y, a la semana siguiente, la demo que lo resuelve. Si prefieres que te avise en lugar de estar pendiente de LinkedIn, escríbeme y te añado.
Cuéntame qué proceso te está costando más de lo que debería. Contesto yo, y contesto rápido.
O por LinkedIn, que también lo leo yo.